The Gringotts

Entra, desconocido, pero ten cuidado

con lo que le espera al pecado de la codicia,

porque aquellos que cogen, pero no se lo han ganado,

deberán pagar en cambio mucho más,

así que si buscas por debajo de nuestro suelo

un tesoro que nunca fue tuyo,

ladrón, te hemos advertido, ten cuidado

de encontrar aquí algo más que un tesoro...


2 de febrero de 2010

The Honey-Love

Amor, cariño: ¿Sigues despierto esta noche?
Porque tenía planeado conversar hasta el amanecer, escondidos debajo de una cálida cobija.

Amor, cariño: ¿Estabas esperando por mi?
Siento haberme demorado, pero estaba poniéndome bonita para ti. Gracias por decir que también acabas de llegar.

Amor, cariño: ¿Piensas en mí en estos momentos?
Porque tú has estado en mi mente todo el día, no te puedo olvidar tan fácilmente.

Amor, cariño: ¿Me regalarías un beso?
Porque hace tiempo que no me robas ninguno, y pienso que algo he hecho mal. Corrígeme, por favor.

Amor, cariño: ¿Por qué no respondiste a mis llamadas?
Se supone que estabas libre, y teníamos planes para mañana. He estado esperándolos impacientemente.

Amor, cariño: ¿Verdad que no te olvidaste de nuestro aniversario?
Porque el primer mes solo se celebra una vez, y el nuestro fue ayer.

Amor, cariño: ¿Aún recuerdas la promesa que me hiciste?
Dijiste que iríamos al cine, y me comprarías chocolates y una gran soda.

Amor, cariño: ¿Dónde estuviste hoy?
Te esperé en casa, porque dijiste que vendrías por mí. Que me esperaba una sorpresa.

Amor, cariño: ¿Estás en casa?
Porque te he ido a buscar toda la última semana, y no encuentro rastro de ti.

Amor, cariño: ¿Verdad que es mentira que saliste con tu amiga?
Porque todos me lo dicen, pero yo no lo creeré si tu lo niegas. Se que tú no eres así.

Amor, cariño: ¿Verdad que no estas distante?
Porque siento que tus miradas se pierden lejos de mí, y que tus pensamientos divagan fuera de nosotros.

Amor, cariño: ¿Sigues aquí?
Porque siento que estás demasiado lejos de mi, y que ya no eres el mismo.

Amor, cariño: ¿Por qué me dices que esto es el final?
Aún tenemos mucho camino, y yo aún tengo mucho por ofrecerte.

Amor, cariño: ¿Por qué te fuiste?

The Forgotten Confession

Confieso que cada palabra que sale de mis labios, guarda un pedazo de ti
Quizá no deberían ser así las cosas, pero inevitable ya es
No quiero regresar el tiempo, al menos no por las razones que tú crees ver en mi
Confieso que quizá lo que te diga ahora no causará ningún efecto en nosotros

Soy demasiado débil y asustadizo como para enfrentar esta realidad
Confieso que es por ello que no explicaré nada y me dejaré derrotar
Ahora puedes terminar de pisotearme, porque finalmente he tomado una decisión
Confieso que pensarás que fue muy pronto pero no tenía otra opción

Confieso que el destino intercedió, pero sigue siendo un misterio el descubrir
Si este resultado fluye a tu favor, o fue hecho para mí
Confieso que me tragaré estas palabras aún no inventadas
Que explicarían el porque he vivido a lo largo de estas 28 semanas

31 de enero de 2010

The Forgotten Dream

Yo solo quería un poco de tu amor.
Un poco de tu amabilidad.
Un caballero sin armadura dorada.
Pero dentro de un traje negro y planchado para que suspirara por tí.
Que me despertaras con besos en la frente y una palabra endulzada.
Y quizá el desayuno en la cama.

Yo solo quería un poco de tu cariño.
Un poco de tus detalles de pareja.
Que cuando llegaras a casa por mí.
Me recibieras con flores y chocolates.
Que me abrieras la puerta del auto.
Que sostuvieras mi mano aunque yo no te lo pidiera.

Yo solo quería un poco de tu pasión.
Un poco de tu atención.
Que me acompañaras a ver películas cursis.
Y me abrazaras cuando llorara.
Que me dedicaras tiernas sonrisas.
Así como un peluche en fechas especiales.

Yo solo quería un poco de tu entendimiento.
Un poco de tu comprensión.
Que me tuvieras paciencia y me explicaras.
Que me sorprendieras con boletos para algún viaje.
Que compartiéramos una sombrilla mientras caminamos bajo la lluvia.
Un abrazo y un beso, delante de tus amigos.

Yo solo quería un poco de tu esperanza.
Un poco de tu confianza.
Que me permitieras limpiarte la cara cuanto te ensuciaras al comer.
La oportunidad de sorprenderte dándote un regalo sin motivo.
Que jugáramos a hacernos cosquillas y nos olvidáramos del mundo.
Un momento para que me susurraras palabras al oído, en una puesta de sol.

Yo solo quería un poco de ti.
Un poco de tu ser.
Que compartiéramos una medianoche, solos en la playa.
Que me destaparas los ojos y encontrara ahí un perrito.
Apoyarme en tu hombro y suspirar al ver el amanecer.
Sujetar tu mano y aferrarte a esta vida que sin tí, no vale nada.

Yo solo quería un poco de existencia.
Un poco de vida.
Yo solo quería un poco de amor.
Un poco de afecto.
Yo solo quería...
Solo un poco...

30 de enero de 2010

The Reborn

Pensé que estábamos bien, pero parece ser que nuevamente me equivoqué.
Abrazada a mi caja de pañuelos destrozo las viejas fotografías que compartimos en el ayer.
No necesito que vengas y me abraces, y me dediques esas palabras tan tiernas que sueles escupir.
Puedo reírme escuchando las falsas promesas de otras personas que no sean tú.
Porque todos prometen lo mismo, y se van al mismo tiempo. No te creas especial. No otra vez.
No quiero que me trates con tu acostumbrada lástima, porque no estoy para tales tonterías.
Gracias a tu presunción he crecido y me he vuelto más fuerte.
He memorizado tus patrones de conducta y no hay nada que puedas hacer ahora para cambiarte a ti mismo y esconder lo que eres.
Y podrás decir lo que quieras. Y podrás pensar lo que se te pegue la gana.
Pero he aprendido a ver dentro de tu oscuro ser, y sé que todo eso que me juras no es verdad.
Oiré lo que tengas que decirme, pero en realidad no te estoy escuchando.
Dejaré que mis palabras hacia ti se vuelvan una grabadora, con todas esas palabras que te mueres por oírme decir.
Por eso no necesito creer en las mentiras que me cuentas.
Por eso aprenderé a tener la boca cerrada, y a ignorar tus palabras adornadas con amor y cariño.
No volverás a escuchar de mí un te amo. Quizá ni un te quiero te merezcas ya.
Porque pensé que si me aferraba a la mitad que jurabas me pertenecía, podría vivir feliz.
Y ahora me he dado cuenta de que hace más daño del que alivia.
Puedes ahora decir lo que quieras de mí.
Desconocidos nos hemos vueltos. Las miradas no se cruzaran y las pieles no se rozarán.
Estoy saliendo de esta burbuja escondida en el fondo del mar.
Resurgiendo lejos de ti y tus mentiras que contaminaban mi mente.
Estoy limpiando mi guardarropa y mis cosméticos, dispuesta a buscar a alguien que se enamore de mi por lo que no soy. Por lo que estoy dispuesta a convertirme.
Lentamente estoy juntando todo lo que necesito para triunfar. Tacones altos y faldas cortas.
Dispuesta a olvidarte en los brazos de otro, después de todo nada importa ya.
Quizá digas que me he vuelto igual a todas las demás.
Quizá tengas razón. Pero si por ser yo misma la gente me va a lastimar, prefiero esconderme dentro de una chica plástica, y manipular a la gente así como ellos me hicieron alguna vez.
Necesito un nuevo corte de cabello, uñas largas y lentes de sol para olvidarte.
Me dedicaré a vivir mi vida ignorando ese sentimiento llamado amor.
¿Para qué me sirve? Felicidad no me ha traído.
Solo dolor, depresión, mentiras...
Entonces me volveré plástica. Me volveré lo que ellos desean.
Seré lo que más odias, para poder odiarte yo también.
Para que cuando vuelvas a verme, te lamentes por haberme conocido.
Porque, lo creas o no, yo lo hago ya.

26 de enero de 2010

The Imagination

Nunca había sentido los roces de tu piel.
Tampoco había sentido tus labios presionar los míos.
Fantasías eran a lo que recurría cuando imaginaba tu cuerpo dormido junto a mí.
Me gustaba como había creado tus brazos, tus labios, tu silueta.
Tenía fijo cada detalle de tu físico.
Puedo aún recitar de un tirón tus medidas correctas, y tu peso exacto.
Los tonos que arrancaban los días soleados a tu oscuro cabello eran memorables.
Tu risa era un despliegue de sensaciones que enchinaban mi piel.
La profundidad de tus ojos me hacía perderme en el cielo.
Tu voz sonaba a protección y calidez.
El sonido de tus pasos en las escaleras, escabulléndote dentro de la habitación para sorprenderme, agitaba los latidos de mi corazón.
Tus sonrisas provocaban un efecto dominó en mi rostro.
Al tomar tu mano podía sentir tu calor corporal, el cual siempre me defendía en el invierno.
Admiraba tu determinación y forma de concentrarte al trabajar, inclusive durante los fines de semana.
Tenías un corazón puro que irradiaba felicidad y me hacía sentir bien conmigo misma.
Cuando tenía un problema, estabas ahí para escucharme
Y más que nada resolverlo, aunque a veces yo ni cuenta me diera.
A veces, solo guardabas silencio, pues yo ya sabía que hacer.
Y aunque supieras que no era la mejor desición, me dejabas seguir.
Para aprender de mis errores y poder abrazarte.
Me consolabas cuando me faltaba apoyo, y fé en mí misma.
Tenías una forma de saber cuando algo no estaba bien, y necesitaba llorar.
Sabías calmar mis ansias, y hacerme ver que todo pasaría.
Y me susurrabas: ¿Para qué preocuparse?
Y la verdad es que, a tu lado, no me preocupaba de nada.

Y sin embargo, un día la fantasía se esfumó.
en mi mente ya no se escuchaba el eco de tu voz respondiendo a la mía.
era un simple vacío al cual ni siquiera la oscuridad podía llegar.
Ya no había recibimientos en la puerta de la casa.
Ni celebraciones especiales por ningún motivo en particular.
Tampoco existía ese crujido de las escaleras que me indicaban que estabas ahí.
Ya nadie dormía junto a mí en la cama, y me abrazaba todas las noches.
No había más paseos en el parque, ni tampoco juegos traviesos de niños de primaria.
Algo había pasado.
Algo que aún no logro decifrar.
Creo que finalmente decidí dejarde jugar a que todo era posible con solo cerrar los ojos, y bloquear al mundo.
Creo que finalmente decidí salir a buscarte.
A encontrarte en esto que la gente acostumbra llamar "el mundo real"
¿Existirás aquí?